¿Alguien entendería que yo le pidiera a Dios que mi parroquia fuera de todo menos » parroquia «?

Perdonar mi atrevimiento, pero solo me gustaría cuestionar, revisar, buscar en nuestra realidad, si lo que vivimos es lo auténtico.

¿Parroquia es el grupo exclusivo de gente que siempre está en la iglesia de mi barrio, van a misa y dan catequesis para hacer la comunión y algún sacramento más? No sé.

Al pensar en mi parroquia veo dos peligros: la exigencia intachable de solo ver lo negativo o lo opuesto, la simpleza de valorar lo que solo ven los ojos, una iglesia a veces llena, preciosa y con actividades originales. Ninguno de los dos pensamientos me lleva autenticidad.

Para ser parroquia tenemos que ser un grupo de individuos que nos reunamos por motivos espirituales, para el culto y el ser fraternos, hermanos.

¿Dónde? En una iglesia particular, es decir, en una asamblea cercana, propia, pero si es iglesia, según la biblia, somos todos: el pueblo de Dios somos todos.

O sea que la parroquia,

¿no sólo somos los que vamos a misa?

¿no sólo somos los que rezamos de la misma manera?

¿no sólo somos los que nos llevamos bien?

¿no sólo somos los que participamos activamente?

¿no sólo somos los que pensamos de la misma manera?

PARROQUIA NO ES SOLO LO QUE YO CREIA QUE ERA » PARROQUIA »

El Papa Francisco la defina de forma más sencilla: » La parroquia es un lugar bendito adónde va uno para sentirse amado». » Es el lugar donde caminamos juntos con amor en la diversidad de orígenes y condiciones culturales y sociales: el espacio donde nos encontramos y nos conocemos, descubriendo que cada uno tiene algo único que dar y recibir».

Os prometo que justo esto es lo que opinan mis amigos y amigas a los que he preguntado. Ellos «no participan activamente» en ninguna parroquia. Pero el concepto lo tienen claro y sí que son parroquia después de lo que hemos leído.

Ellos también entienden, sin duda, que es una comunidad que busca la fe, con oración, con actividades que se mezclan en la vida cotidiana, con ideas que provocan trabajar juntos por y para los demás. Una comunidad que nos haga sentir que no estamos solos y que todos tenemos algo que aportar. Trasmitiendo la fe con alegría, acogiendo a quien llegue.

Señalan también que gusta ver una parroquia en la que haya diferentes tipos de personas, no todas cortadas por el mismo patrón, una iglesia actual.

¿No están lejos del concepto de nuestro Papa, verdad?

Ojalá nuestras parroquias sean de todo menos ese concepto cerrado, estático y equivocado de parroquia. Agradezco a quienes me han ayudado a hacer esta reflexión y a quien me invitó a hacerla. A mi parroquia que me ayuda a crecer en lo que me da la vida, la fe.

Ya termino, pero ahora diciendo, y rezando para ser TODO PARROQUIA: Quiero vivir en una comunidad, la que sea, donde toque y como toque, siendo humilde, buena, paciente, perdonando, constante en la oración y dando gracias a Dios.

Reflexión de una integrante de nuestra Parroquia San Julián.

 

Foto eldigital.es